La identidad corporativa, un factor determinante de la personalidad de las empresas

Fernando Menéndez Rosas
26/6/2012 | Por Fernando Menéndez Rosas
Marketing y Comunicación

La imagen corporativa es un elemento fundamental dentro de la disciplina genérica de comunicación, que estudia a la empresa como algo que necesita comunicarse externa e internamente para un óptimo desarrollo. La identidad corporativa es la personalidad de la empresa, lo que la simboliza, y tiene que estar impresa en todas partes que involucren a la organización para repetir su imagen y posicionarse en el mercado.

Desde el punto de vista profesional, la imagen corporativa conlleva diversos elementos que aportan significado a la empresa u organización y estimulan la percepción que de la misma tenga cada individuo. 

Actualmente, la utilización de la imagen corporativa es un elemento esencial para el éxito de una empresa. Aquellas que no lo consideran así, corren el riesgo de perder su reputación e, incluso, a desaparecer. Cualquier estrategia empresarial debe considerar el tratamiento profesional de su imagen integral para lograr su misión y llegar a las diferentes audiencias estimulando su percepción. 

La imagen de la empresa es su identidad y todos los elementos que la integran configuran su esencia y su razón de ser. Su misión, filosofía, valores, objetivos, estrategia, procesos y estructura organizacional son esos elementos que conforman contenido, sustancia y fondo de la empresa y que deben estar simbolizados en la forma, con los elementos materiales que estimulen su percepción para lograr una imagen determinada.

Elementos de la imagen corporativa

La empresa, de forma continuada, envía mensajes que, para ser efectivos, utiliza códigos que contiene los elementos básicos de la imagen corporativa. Son sus signos identificadores. Se trata de elementos que aparecen en los símbolos visuales de la empresa, fundamentados en la identidad de la misma y transmitiéndola constantemente en cada una de sus manifestaciones de forma coherente y congruente.

Entre estos signos identificadores cabe destacar el nombre, su versión gráfica (logotipo), el icono asociado al logotipo (imago tipo), el slogan, los colores y la tipografía institucionales, los soportes gráficos y los artefactos simbólicos.

Todos ellos cuentan con diversas aplicaciones generales en los materiales visuales de la empresa: la papelería, los artículos promocionales, los medios de comunicación, los productos, los uniformes, los vehículos institucionales... Hoy día forman parte todos ellos de un plan, el de la imagen corporativa, con una coherencia comunicativa esencial. 

Los profesionales de la comunicación son quienes crean y elaboran el Plan de Imagen Corporativa para las empresasjunto a éstas, de modo que juntos obtienen este código de elementos básicos que permiten a la empresa lograr una univocidad en sus manifestaciones.

Esta es la manera de que la empresa alcance un nivel de comunicación efectiva, tanto externa como internamente, hecho que repercute en un mayor desarrollo, una mejor percepción del público y una buena reputación. De hecho, el valor de una empresa se logra no sólo por su evolución económica y otros factores diversos en su actividad, sino por la percepción que de ella tengan los inversores y el público objetivo. En pleno siglo XXI, era de la información, el éxito de cualquier institución, organización o empresa depende en gran medida de su acertado manejo de la imagen corporativa. Ante un mercado cada vez más competitivo y en plena era de la información, la imagen de la empresa es crucial para la supervivencia de un negocio. La imagen es una de las mejores herramientas para obtener respuesta positiva de sus clientes potenciales.

De hecho, el objetivo de la imagen de una empresa es proyectar su profesionalidad, transmitir confianza y lograr ser más competitivas. El impacto que una empresa causa a través de su imagen puede contribuir a potenciar sus ventas o, por el contrario, a reducirlas. La primera impresión sobre un cliente definirá la confianza que éste deposite en la empresa al mismo tiempo que determinará la credibilidad y la confianza en la misma. 

La identidad corporativa

Se conoce con esta denominación a la identidad visual y física con la que se asocia a la empresa. Es la imagen que definirá el aspecto mediático de la misma y la que causa impacto directo ante los clientes al leer o escuchar algo sobre la empresa. 

Existen también los llamados componentes de soporte de la identidad corporativa, que son los factores físicos, materiales o digitales por los que la empresa se da a conocer o se expresa. Entre ellos, figuran la papelería, los folletos, uniformes de empleados, coches de empresa, piezas publicitarias tanto en medios impresos como en medios digitales.

En definitiva, una imagen adecuada supone una gran ventaja frente a la competencia y ayuda a posicionar a la empresa en el mercado. El diseño coordinado de los diferentes agentes de comunicación, hará que la imagen sea correctamente transmitida, al mercado o cliente deseado.